viernes, 30 de marzo de 2012

lluvia de verano

Esos pasillos

Donde solíamos recorrer, teníamos

Toda la vida

Más no pudiste Volver,

Gratas las blancas memorias

Que me guardaste en verano.

O en las cortinas de tu ventana

El viento soplaba

Silenciosamente la

Alegría de mi llegada.

Las mismas paredes

Donde grabada Tu voz

Estaba Y al sonido

Que regresaba solo

Para darme cuenta

Que ya no había

Esperanza, llovía

Mi corazón y en los valles

Inmensos de mi armadura

Rojiza se tendía la

Lluvia divina.

En los mares

Salados donde quedaba

Tu cuerpo Flotando,

Sentí el claro beso

Tierno de tu despedida

Y cuando levante la

Mirada estaba el padre

Alado de mi morada

Tendiendo su mano

Hacia nuestras almas.

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